La Catedral de Santiago de Compostela es el monumento más significatvo de la ciudad. Se construyó en la década de los años setenta del siglo XI sobre el sepulcro de Santiago. El promotor fue el obispo compostelano Diego Peláez, quien dispuso su construcción conservando, mientras que duraba la nueva obra, el primitivo santuario. La conclusión provisional de la Catedral tendrá lugar en el año 1122. Para entonces estaría terminado el templo menos la fachada occidental y el tramo inmediatamente anterior. El proyecto de catedral compostelana corresponde al mejor exponente de la tipología de iglesias de peregrinación. Es un proyecto maduro, en el que se articulan todas sus partes -girola, tribuna, torres, etc.- de una manera armónica. Las obras de la catedral se finalizan en 1168 con la contratación, por parte de Fernando II, del maestro Mateo, el arquitecto que diseña la cripta sobre la que se asienta el último tramo de las naves y el pórtico entre las dos torres. La cripta servirá para salvar el desnivel del terreno, y sobre ella se alza la gran fachada occidental, tras la que se encuentra el famoso Pórtico de la Gloria. El edificio se proyectó con nueve torres que aportaban al conjunto un acentuado aspecto de fortaleza. Las torres de la fachada occidental se sustituyeron en el siglo XVIII por la famosa fachada del Obradoiro, labrada en estilo barroco por Casas y Novoa. En este mismo estilo se reelaboró la fachada de Platerías, sustituyendo a la primitiva románica. |
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